Congreso cita a Insúa por obra en la Madero

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*También se le pedirá que informe sobre el permiso de construcción de un
edificio en Lomas Vista Hermosa

Para que informe sobre la remodelación de la calle Francisco I. Madero y
el permiso para la construcción de un edificio en la calle Primo de
Verdad de la colonia Lomas Vista Hermosa de la Ciudad de Colima, cuyas
acciones han generado denuncias de la población, el Congreso del Estado
citó al alcalde capitalino Héctor Insúa García a celebrar una reunión de
trabajo con legisladores locales.

La reunión de trabajo, propuesta por el legislador independiente Nicolás
Contreras Cortés y aprobada con el voto de la mayoría de diputadas y
diputados, se realizará el lunes 30 de octubre en la Sala de Juntas
“Francisco J. Múgica”, del Congreso del Estado a las 13 horas, a la que
también fue convocado el secretario de Desarrollo Urbano, Jesús Sánchez
Romo, para que aporte su opinión técnica.

Contreras Cortés mencionó que desde hace tiempo es pública la
inconformidad de un grupo de vecinos de la colonia Lomas Vista Hermosa,
por la construcción de un edificio en la calle Primo de Verdad,
aduciendo que al edificarse con las características que reviste,
violenta lo dispuesto por la normatividad vigente en materia de
Construcciones y Desarrollo Urbano.

La queja vecinal es porque las condiciones de la construcción suponen
que se trata de un edificio multifamiliar que pretenden situarlo en una
zona donde legalmente no deben construirse edificaciones con dichas
características.

En este tenor, existen declaraciones de los interesados que refieren
haber tramitado un juicio ante el Tribunal de lo Contencioso
Administrativo (TCA) reclamando la nulidad de una licencia de
construcción, órgano jurisdiccional que habría emitido una resolución
declarando la nulidad de la referida licencia,

El legislador independiente expuso que la resolución del TCA se basó en
el razonamiento de que la licencia de construcción fue suscrita por una
autoridad que carecía de atribuciones para tal efecto, lo cual de ser
verídico constituye una grave irregularidad.

Mencionó la existencia del señalamiento de que lo anterior fue en su
oportunidad hecho del conocimiento del alcalde Héctor Insúa y que hasta
la fecha éste ha omitido realizar procedimiento de investigación y
sancionatorio alguno.

Indicó que los afectados han expresado que no obstante la determinación
del TCA, a la fecha se siguen realizando trabajos de construcción en la
finca de la calle Primo de Verdad, precisando que ello tiene efecto en
condiciones irregulares, pues a su decir, el uso de suelo en esa zona no
permite la construcción de viviendas multifamiliares y citan que esto se
lleva a cabo con la complacencia de la autoridad municipal.

En ese sentido, apuntó que los vecinos refieren que ha sido expedida una
nueva licencia que permite la ejecución de la obra, autorización que
nuevamente combaten ante el TCA, ya que citan que en su emisión se
incurrió en una irregularidad idéntica a la de la licencia anulada, es
decir: fue suscrita por alguien que carece de facultades para ello.

Ante ello, en fecha reciente los agraviados se entrevistaron con
integrantes del Grupo Parlamentario “Nuestro Compromiso por Colima”,
solicitando la gestión para que se cite al Presidente Municipal de
Colima y manifieste en torno a este planteamiento.

Por otra parte, mencionó también que en fechas recientes comerciantes
del centro de la Ciudad manifestaron su inconformidad por la forma en
que se viene realizando la remodelación de la calle Francisco I. Madero,
ya que aducen que dichas obras son superficiales, es decir, solamente
comprenden el cambio de la apariencia de la citada arteria vial, pero
que no se llevó la sustitución de las redes de agua potable, drenaje y
alcantarillado.

Los comerciantes precisan que esa situación constituye un alto riesgo de
que en un futuro cercano el estado de las redes pueda motivar que deba
destruirse lo que ahora se construye para proceder a su reparación o
sustitución.

Lo anterior es así ante los señalamientos de los vecinos que refieren
que las líneas de agua potable y drenaje cuentan con una antigüedad
mayor a 35 años, lo que hace necesaria su sustitución.

Nicolás Contreras indicó que los comerciantes refieren que de
presentarse el supuesto anterior, la inversión que ahora se realiza
resultaría infructuosa, pues solamente se tendrán los beneficios de la
obra por un término perentorio.

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