Los aviones; Hércules WC-130, Cazahuracanes y Jet Gulfstream 4, de la NOAA, estuvieron en Manzanillo este martes

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Yaneth Nevares
Este martes por la mañana se realizó un recorrido a través del avión Hércules WC-130, Cazahuracanes, el cual es propiedad de los estados Unidos y la misión es sobrevolar estos fenómenos meteorológicos y penetrar al ojo del huracán para mandar la información más certera a la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration, o en español Administración Nacional Oceánica y Atmosférica), y distribuirlo a todo el mundo con la finalidad de prevenir y evacuar los lugares que pudieran estar en riesgo.
Previo al recorrido, se realizó un evento protocolario en dónde estuvieron presentes el director del Centro Nacional de Huracanes en Estados Unidos Kenet Grajan, así como el Coordinador del Servicio Meteorológico Nacional de la CONAGUA , Alberto Hernández Unzán, así como el secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa, en representación del gobernador del Estado.
Una vez que inició el recorrido, la explicación fue dada por Rafael Salort, navegante dentro del avión Cazahuracanes, quien es el de mayor rango dentro de la tripulación, y detalló para los medios de comunicación que estuvieron presentes, las acciones y maniobras que se realizan dentro de una misión.
Salort, quien tiene 12 años de experiencia y un registro de alrededor de 60 penetraciones a distintos huracanes y diferentes tormentas tropicales, destacando que el miércoles parten con rumbo a Panamá para continuar con la labor de concientización y reforzar la coordinación entre los meteorólogos de los diferentes países.
Explicó que los aviones lanzan sondas que recopilan información a diferentes alturas, el cazahuracanes penetra al interior de un huracán a los 10 mil pies de altura, sobrevolando desde las categorías 1 a la categoría 5, y desde que son depresiones tropicales las cuales se sobrevuelan a 1, 500 pies de altura, subiendo a medida que aumenta la escala del fenómeno meteorológico, alcanzando los 5 mil pies de altura.
El cazahuracanes cubre todas las tormentas desde medio Atlántico, hasta la mitad del Pacifico, en promedio cada misión es de alrededor de 12 horas y pueden estar hasta 6 horas al interior de un huracán.
Se dijo que en la medida que el huracán empieza a llegar cercano a tierra el monitoreo es constante haciendo relevos de 6 horas por cada avión, debido a que toda la información se envía al centro nacional de huracanes en estado Unidos 15 minutos después de que los aviones la generan.
De esta manera se difunde difundiéndola a todo el mundo a través de los centros meteorológicos de cada país y directamente en la página de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration, o en español Administración Nacional Oceánica y Atmosférica).
La información que proporciona el cazahuracanes ayuda a mejorar la trayectoria de un huracán en un 30% , lo cual es muy relevante ya que a pesar de contar con satélites, la información que se genera desde el interior de un fenómeno meteorológico es mucho más confiable.
La tripulación básica de este avión es de cinco personas; un meteorólogo, un operador de sonda, un piloto, un copiloto y un navegante, aunque en algunas misiones pueden ser más, para tener relevos.
En promedio por cada misión pueden entrar al ojo del huracán de 4 a seis veces en promedio ya que una vez que entran, recaban datos, salen y después de un breve periodo entran de nuevo, logrando realizar esta labor en fenómenos desde categoría uno, hasta la categoría 5.
Por su parte el navegante Rafael Salort destacó que en una misión , el problema no son los vientos ya que los aviones en general vuelan a 400 millas por hora, y un fenómeno de este tipo, lleva más o menos la misma velocidad, aunque detalló que el cazahuracanes vuela a 180 nudos, que es más lento, aunque señaló que las turbulencias podrían ser problemáticas, no son la constante ya que, el ojo del huracán es muy calmado pero en algunas ocasiones lo que es más complicado, son las bandas que se originan alrededor del ojo.
Los datos que se recaban son a distintos cuadrantes, es por esto que entran en varias ocasiones calculando así la trayectoria más precisa.
Salort, dijo que la parte más riesgosa de una misión es cuando apenas se están generando los huracanes ya que en el ojo, pudieran provocarse algunos tornados, los cuales imposibilitan que realicen las labores ya que un tornado si podría causar un daño al avión.
Señaló que si los huracanes no tienen una trayectoria que pudiera tocar tierra, no son sobrevolados.
Finalmente manifestó que todos los fenómenos tienen un gran riesgo, y han entrado a varios que han sido muy relevantes como; Catrina hasta Sandy, María, Irma, no obstante, la tripulación tiene una capacitación de dos años, además de agregar que durante el año se preparan de manera constante para iniciar la temporada de huracanes.
Tanto el cazahuracanes como el Jet Gulfstream 4, (el cual también estuvo en Manzanillo) tiene las misiones conjuntas de prevenir a la población que pudiera estar en riesgo, generando de manera oportuna los detalles, rutas y midiendo las intensidades de los fenómenos que sobrevuelan.

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