En la Petatera Uriel Moreno logra cuatro orejas Y Antonio Ferrera indulta al toro “Villalvarense”

La segunda corrida formal de la edición 162 de los Festejos Charrostaurinos, Villa de Álvarez 2019 tomó tintes históricos luego de que “Villalvarense” toro marcado con el número 144 de 490 kilos de la ganadería de San Miguel de Mimiahuapan, fuera regresado a los corrales para seguir la línea de sangre. El astado fue indultado esta tarde en la monumental Plaza de Toros La Petatera con una bien lograda faena del español Antonio Ferrera tejida con un toreo clásico.

Ahí mismo Uriel Moreno “El Zapata” consiguió hacerse de las dos orejas de sus dos bureles de la tarde (cuatro en total); mientras que el potosino Carlos Rodríguez tomó la alternativa escuchando aplausos.
Con una plaza a tres cuartos de su capacidad se lidiaron toros de la ganadería tlaxcalteca propiedad de don Alberto Baillères González, astados correctos de presentación y que resultaron bravos y encastados, con clase, calidad y recorrido, de los que destacó el quinto de lidia que tuvo el honor del indulto.
“Villalvarense” es el segundo burel que se indulta en esta monumental plaza, en 2008 “Pecas” de la ganadería de Cerro Viejo también regreso a los corrales luego de ser lidiado por José Luis Angelino, un martes 12 de febrero.
Uriel Moreno “El Zapata”, confirmó porque es el consentido de la afición villalvarense al lograr dos apéndices de “Diecinueve” de 530 kilos y dos más de “Ixtle” de 484, consiguiendo salir de los Festejos Charrotaurinos 2019 con cuatro orejas y vuelta al ruedo cargado a hombros.
Asimismo el español Antonio Ferrera que hizo su debut en la máxima obra artesanal colimense fue ovacionado con “Petatero” de 498 kilos, mientras que concedió el indulto al segundo de su lote “Villalvarense” de 490 kilos.
El oriundo de San Luis Potosí, Carlos Rodríguez, tomó la alternativa teniendo como padrino al tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata” y como testigo al español Antonio Ferrera; con el primero “Villano” de 480 kilos escuchando palmas del respetable; mientras que con “Tabladero” de 495 kilos falló a la hora de matar al escuchar dos avisos.
Es necesario señalar que cuando un toro es indultado, quien triunfa es el ganadero, por ello, en muchas plazas, como La Petatera, ya no se dan trofeos simbólicos. Al final de la lidia Antonio Ferrera dio la vuelta al ruedo con el ganadero Juan Pablo Baillères.

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