Jaki era maestra en una guardería en Colima, ahora vende cubrebocas para salir adelante

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Instalada en uno de los accesos del mercado Manuel Álvarez, de la capital colimense, Jaki Bonilla Amezcua ofrece cubrebocas con una variedad de diseños a 20 pesos para salir adelante en esta emergencia sanitaria producto de la pandemia por el Covid19.

Con tan solo 23 años, Jaki reconoce que no ha sido fácil adaptarse a esta nueva dinámica, antes del decreto de emergencia sanitaria, se desempeñaba como maestra en una guardería en donde percibía un salario que le permitía solventar sus necesidades, hoy que la cosa cambió y se quedó sin trabajo, con entusiasmo nos cuenta que la familia le apoyó para poner este pequeño negocio.

“Yo trabajaba como maestra en una guardería, pero la cerraron y me quedé sin ese ingreso, era una paga muy grande, fue un cambio radical; porque con la venta de los cubrebocas no es ni la mitad de lo que ganaba, fue muy duro”, afirma Jaki.

Logró acomodarse en el pasillo de entrada al mercado, gracias a que su abuela tiene su local de costura en el lugar, ella también cerró su negocio por la pandemia, pero continuó con algunos trabajos desde su casa.

“Gracias a Dios mi abuela es costurera y nos llevó a hacer estos cubrebocas, tanto para ayudar a la sociedad como para ayudarnos económicamente”, señala Jaki.

Mientras charlamos, una señora y un joven entran al mercado sin cubrebocas a la vista, ignorando el aviso de uso obligatorio colocado en el contenedor con agua dispuesto sobre la banqueta para el lavado de manos.

Me cuenta que son 5 personas que dependen de la venta de los cubrebocas, pero además, tienen un local en donde ofrecen fruta y cocos, antes del aislamiento tenían un puesto de aguas frescas en el jardín Núñez.

Después de 2 meses de cuarentena, tuvieron que ir a comprar algunas cosas y no se resistieron a dar una vuelta por el jardín; reconoce que le da un poco de tristeza pasar por el lugar y verlo solo, porque se acostumbraron a ver pasar la gente, que lleguen a comprar y ver la rutina diaria.

Lamentablemente, ella y su familia no pudieron obtener el apoyo de 25 mil pesos que ofrecieron las autoridades porque no cumplieron con el requisito de tener personas aseguradas, incluso, recibieron ofrecimiento de préstamos de 6 mil pesos pero que hast dentro de dos meses les avisaban.

Abre sus ojos emocionada cuando me cuenta que ya les dieron ‘luz verde’ para regresar a venden al jardín el 1 de junio, no obstante, recomienda a las personas a ser responsables ya a continuar con las medidas para salir más pronto de esto y regresar a la normalidad.

Aunque Jaki considera que del 1 al 10 la población tiene un siete, reconoce que fueron acertadas la medidas que se nos pidieron que tomáramos.

“Cuando esto termine, sólo hay que echarle ganas con el trabajo porque quedaron pendientes las deudas, no podemos hacer nada más que ponernos al corriente”, finalizó Jaki.

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