Primeros eslabones del narcotráfico en México

Por: Marina Rodríguez

 

Sembradíos de amapola 

 

Las montañas de Guerrero son el principal escenario en donde inicia el proceso de las drogas, al rededor de cinco mil personas se ganan la vida a diario en los campos de cultivo de amapola, y a diferencia de lo cualquiera podría imaginarse, no son capos armados quienes se encuentran en ellos, sino familias indígenas que buscan un sustento para sobrevivir.

Santiago es la cabeza de la familia, junto con su madre, esposa e hijos acude cada mañana a Barrancas Capi, lugar en que tras sembradíos de Maíz cubren el cultivo de amapola, la materia prima para obtener opio.  

“No hay de otra, sabemos que es delito y sabemos que es droga, pero no tenemos otra forma de sacar dinero para comer”, relata.

Sus jornadas inician a las siete de la mañana, una vez que el sol calienta los capullos de la amapola, la familia inicia a recolectar la goma en pequeños cilindros de metal, todo un día de trabajo les garantiza unos 200 gramos de opio, de ello sólo obtienen 500 pesos que dividirán a ocho personas. 

Celia, la esposa de Santiago, asegura que el trabajo que realiza es con la intención de sacar a sus hijos adelante, no quiere que continúen en los sembradíos de amapola, y espera un día puedan ser maestros o licenciados.

 

Se cocina en Sinaloa

 

A varios kilómetros alejados de la capital se encuentran los laboratorios en que se cocina el fentanilo, no hay paredes ni fortalezas que los cubran, su proceso se lleva a cabo al aire libre, pero nunca en sitios permanentes.

Opio, fentanilo, acetato, y ácido clorhídrico, son el componente de la droga sintética cincuenta veces más fuerte que la heroína; y es probablemente la droga que más muertes causa actualmente en Estados Unidos.

A simple vista el resultado de dicha mezcla podría apreciarse como tierra, aún necesita un par de días para secarse y tomar una tonalidad amarilla o blanca, posteriormente es empaquetada en plástico y cinta adhesiva para su traslado a Estados Unidos. 

 

En Sinaloa un kilogramo está valuado en al menos 10 mil dólares, mientras que en Los Angeles su valor asciende hasta los 25 mil y en Nueva York hasta los 38 mil dólares; los cocineros sólo reciben dos mil de ellos.

Los principales cárteles de droga se encargan de recolectar a sus trabajadores en comunidades indígenas y de extrema pobreza, en su mayoría son jóvenes a quienes pintan una vida de superación, pero que únicamente son utilizados para formar los primeros eslabones del narcotráfico en México.

Fuente: Brut México

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