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Los límites ayudan a hijos e hijas a crecer, superarse y madurar: Especialista

*El Dr. Juan Carlos Meza, orientador educativo, impartió una conferencia virtual a
padres, madres y personas tutoras sobre la importancia de poner límites “sin miedo y con
seguridad”.
Con la idea de extender los alcances de la escuela hasta los padres, las madres y
tutores, esta semana la Universidad de Colima realizó la charla virtual “Límites que educan:
el verdadero regalo a los hijos”, impartida por Juan Carlos Meza Romero, director general
de Orientación Educativa y Vocacional.
En la charla, que también incluyó a estudiantes, Juan Carlos Meza ejemplificó con
historias cómo los límites que les ponemos a las personas, en especial en los jóvenes, son
importantes para su desarrollo. “Piensen que los límites son un cinturón de seguridad,
incómodo de ponerse, pero que salva vidas”.
A lo largo de su conferencia, Juan Carlos Meza desarrolló tres puntos: el problema
actual de la crianza, qué son los límites y cómo ponerlos.
Explicó que es necesario buscar caminos y construir puentes con los hijos para
ayudarlos en su formación, sobre todo preguntarse si se es el padre o la madre que los hijos
merecen. “Es ahí donde surge el dilema: ¿Quiero ser cercano a mi hijo sin perder autoridad;
¿Quiero que confíe en mí, pero que me respete? El error es confundir cercanía con ausencia
de límites para evitar conflictos y mantener la paz. Los hijos necesitan afecto, pero también
límites”.
Juan Carlos Meza dijo que los límites son herramientas que orientan y preparan para
la vida, “porque padres sin autoridad es igual a hijos caprichosos y sin proyectos; tenemos
que enfatizarles desde pequeños los límites para que tengan todo más claro”. Agregó que en
la infancia no hay negociación y que los límites deben fijarse “sin miedo y con seguridad”.
En la adolescencia, “la tarea es ayudar a nuestros hijos a que no sean víctimas de sus
impulsos, que los puedan manejar y no que los impulsos lo manejen a ellos y ellas”.
Insistió en que un “no” es el límite que ayudará a sus hijos e hijas a crecer, a
superarse y trascender, porque los límites les ayudarán a madurar. “Para eso necesitan tres
pilares: firmeza, es decir, límites claros que se respeten; presencia estar para ayudarles,
escucharles, orientarles, explicarles y acompañarles, y constancia, estar siempre, incluso
cuando se equivoquen, para que tengan un lugar seguro al cual acudir”.
Finalmente, dijo que la fórmula para una formación sana y segura es el amor. “Todo
lo que hagan se multiplica con el amor que les tienen a sus hijos, y es algo que también
busca la Universidad. No queremos ser autoritarios, pero sí claros; tenemos que ser
específicos para que entiendan las consecuencias, además de que los límites serán revisados
periódicamente. Poner límites no significa decidir su camino, significa ayudarles a
desarrollar un criterio necesario para recorrer el suyo”, concluyó.

