Mitos sobre el suicidio frenan su prevención: experta

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*Lo anterior fue dado a conocer por la psiquiatra infantil Marcela Citlállic Martínez en su conferencia “Redes Sociales como factor de riesgo para suicidio”, que impartió durante la XXXI Semana del Médico y la 6ta Jornada de Nutrición.

Los mitos sobre el suicidio justifican actitudes que frenan su prevención; “y es la relación de éste con las redes sociales, fenómeno de los últimos diez años, una causa de muerte cada vez más frecuente en la actualidad”.

Esto lo dio a conocer la especialista en psiquiatría infantil y de la adolescencia, Marcela Citlállic Martínez Márquez, en su charla “Redes Sociales como factor de riesgo para suicidio”, impartida como parte de la XXXI Semana del Médico y la Sexta Jornada de Nutrición.

Dichos como “el que dice que se va a matar, no lo hace”, “quien se repone de un intento no corre peligro de volverlo a hacer”, “el que se suicida está deprimido”, “hablar de suicidio incentiva a que se realice”, “el que intenta un suicidio es un cobarde”, “los niños no se suicidan” o “sólo los psicólogos y psiquiatras pueden prevenir un suicidio” son, al juicio de la conferencista, criterios equivocados.

Todos los anteriores y más, dijo, “son mitos culturalmente aceptados que no reflejan una veracidad científica, y juicios de valor erróneos que entorpecen la prevención de dicha conducta, aseguró la paidopsiquiatra.

Enlistó una serie de escenarios tecnológicos y acontecimientos sociales donde se glorifica el suicidio. Entre ellos, habló de los fenómenos en redes sociales de la Ballena Azul y Holk, los sucesos en un colegio particular de Monterrey, el caso de una menor en Sinaloa, transmisiones en vivo del suicidio, la serie estadunidense 13 reasons why, y grupos donde se motiva al suicidio con miembros de 2 a 45 personas.

A esto añadió la experta la existencia de grupos de anorexia y bulimia denominados Grupo Pro Ana, Pro Mia, grupos legales en España y aplicaciones populares donde se promueven apariencias óseas determinadas, además del conocido bullying y cyberbullying, escenarios de los cuales explicó su funcionamiento.

Durante la conferencia, Martínez Márquez compartió las cifras disponibles del Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (OMS), que para 2020, aproximadamente, de 15 a 30 millones de jóvenes se autolesionarán. Esta conducta representa el 3 por ciento de carga para enfermedades entre jóvenes de 10 a 19 años.

Esta cifra es superior a enfermedades por asma, tuberculosis y SIDA y comparable a la de afectaciones por el uso indebido de drogas y violencia. Además, 800 mil personas mueren al año en el mundo por este motivo; es decir, más que las muertes por guerras o por terrorismo.

En México, la tasa de suicidios se elevó de 2000 a 2014, de 3.5 a 5.2 por cada 100 mil habitantes; de ellos, el 80.2 por ciento fueron suicidios consumados por hombres y 19.8 por mujeres. La edad, dijo, oscila entre los 10 y 29 años de edad en el 40 por ciento de esos casos.

A la fecha, dijo que el suicidio como aspecto psiquiátrico no existe ni aparece como tal en los manuales de psiquiatría, apenas se aborda como un trastorno mental denominado comportamiento auto-lesivo.

Esto –aclara– se debe a que es un fenómeno que tiene sólo 10 años de establecido y existe muy poca literatura científica sobre esta relación.

Martínez Márquez estudió el posgrado en psiquiatría infantil y de la adolescencia en el Hospital Universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Antes de finalizar su conferencia, ofreció una pauta para periodistas que abordan el suicidio en los medios. Recomendó abordar el tema sin sensacionalismo ni fotos. “Deben describir el acontecimiento de una forma sencilla, en páginas centrales y nunca en primera plana, sin decir método utilizado, detalles, ni razones. Tampoco utilizar la palabra suicidio como opción o salida”.

Pero sí, finalizo, “se deben mencionar las consecuencias para tratar de disuadir de la acción, difundir líneas telefónicas de orientación, contención y crisis”.

 

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